El juego y el teatro como instrumentos pedagógicos

 
El juego es el medio idóneo para estimular y enseñar durante la infancia. El teatro ofrece la oportunidad de aprender una serie de destrezas y competencias fundamentales para la vida cotidiana en todos sus ámbitos:
  • Adecuada expresión oral, vocalización y fluidez
  • Capacidad de comunicación oral en público
  • Aumento de la confianza en si mismo gracias a la seguridad que proporciona la evolución positiva del niño en sus actuaciones. La participación de cada uno es siempre valorada: no se juzga ni se califica sino que se anima y se motiva manteniendo siempre un clima relajado y de diversión.
  • Mejora de las relaciones interpersonales: los niños trabajan y juegan en equipo, colaborando unos con otros para alcanzar un objetivo común.
  • El teatro mejorar la creatividad, la capacidad de improvisación y de respuesta ante situaciones inesperadas, interpretando libremente sobre un tema propuesto o reaccionando para solventar un olvido o un error.
  • El teatro  favorece la empatía porque pone al niño ante distintas situaciones y personajes.
  • El teatro es un vehículo para transmitir valores como la tolerancia, el respeto o la crítica positiva.